
En una jornada histórica celebrada en Quibdó, el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, junto a los líderes de los conglomerados económicos más importantes de Colombia, oficializó el lanzamiento del “Plan Marshall” para la reconstrucción del Chocó.
Este ambicioso paquete de medidas busca responder a los graves daños estructurales causados por el reciente sismo, con un enfoque integral que promete transformar el modelo económico regional y sacarlo del rezago histórico a través de millonarias inversiones público-privadas.
La gobernadora del departamento, Nubia Carolina Córdoba, celebró la articulación del Gobierno Nacional con el empresariado, destacando que por primera vez se diseña una hoja de ruta con metas transparentes y blindaje tecnológico para que la emergencia se traduzca en soluciones reales para las comunidades chocoanas.

1. El millonario paquete vial de $1 Billón y conectividad regional
El pilar central de la infraestructura está enfocado en romper el aislamiento vial del departamento mediante una bolsa común de 1 billón de pesos, la cual se ejecutará bajo una modalidad de cofinanciación equitativa: $500.000 millones a través del mecanismo estatal de Obras por Impuestos y $500.000 millones aportados de forma directa por el sector industrial.
Los recursos se destinarán de manera prioritaria a los siguientes corredores estratégicos:
- Vías secundarias y de penetración: Intervenciones críticas en los tramos Quibdó-Ánimas-Nóvita, San José del Palmar-El Cairo e Istmina-Puerto Meluk (clave para la salida al mar).
- Conectividad del Darién: Pavimentación de la vía al Darién y tramos específicos en el corregimiento de Tutunendo.
- Modernización aeroportuaria: Ampliación y adecuación técnica de la pista del aeropuerto de Bahía Solano, facilitando el transporte de carga comercial y potenciando el turismo eco-sostenible.
Además, el mandatario nacional ordenó iniciar formalmente los estudios de factibilidad técnica para estructurar un corredor o canal interoceánico multimodal que aproveche la estratégica posición geográfica del Chocó frente a los mercados internacionales.
2. Vivienda digna, el Malecón de Quibdó y gerencia especial
Para asegurar que cada peso invertido llegue a su destino sin desvíos, el Gobierno Nacional confirmó la designación de José Leonidas Tobón como el gerente especial de la reconstrucción, quien coordinará las veedurías y articulará el flujo logístico entre las autoridades territoriales y la presidencia.
En lo referente a infraestructura urbana y social, se anunciaron dos hitos estructurales:
- El Malecón de Quibdó: Financiado al 100% por aportaciones del sector empresarial, el proyecto contempla la renovación integral del malecón actual, la creación del Malecón Gastronómico y el diseño del Malecón Espejo en la orilla opuesta del río Atrato, consolidando un nuevo polo cultural y comercial.
- Plan de Vivienda «Casa Pacífico»: Se implementará la construcción de 500 viviendas de estructura liviana y rápida ejecución, adaptadas bioclimáticamente al entorno lluvioso del Chocó. Este despliegue para los damnificados del sismo cuenta con el respaldo logístico e institucional de la Fundación Argos y el Ejército Nacional.
3. Educación, capital semilla y cadenas de valor agrícola
Conscientes de que la reconstrucción material requiere un tejido social fuerte, el empresariado privado anunció una inyección directa para dinamizar los ingresos familiares y proteger el empleo:
- Alivio comercial: Se dispuso de un fondo de $5.000 millones de pesos en capital semilla para los pequeños comerciantes y microempresarios de la región que sufrieron pérdidas materiales a causa del terremoto.
- Becas de educación superior: En alianza con las firmas Nutresa y Nubank, se formalizó la entrega inmediata de 100 becas universitarias completas orientadas a capacitar a jóvenes chocoanos en áreas técnicas y tecnológicas afines al desarrollo portuario, agrícola y digital.
- Comercialización directa: Gigantes de la distribución y el comercio masivo como Olímpica, Nutresa y Colombina firmaron un acuerdo de compra directa permanente. Este pacto elimina la intermediación y asegura precios justos a los cultivadores locales de plátano, arroz, cacao y pesca artesanal, estimulando la reactivación inmediata de las zonas rurales del departamento.
El robusto bloque empresarial firmante de este pacto incluyó a los máximos directivos del Grupo Gilinski, Valorem (Santo Domingo), Organización Ardila Lülle, Grupo Aval, Bancolombia, Tecnoglass y el Grupo Bolívar, ratificando un compromiso sin precedentes en la historia reciente de la costa pacífica colombiana.












